Poco a poco construí una ciudad en utopía dentro de mi mente, donde puedo sentirlo a pesar de no tenerlo cerca. Puedo planear numerosos encuentros que más de uno se vendrá abajo; da igual, si los encuentros más importantes han sido planeados por el espíritu mucho antes que los cuerpos hayan tenido cualquier tipo de cercanía. Algunas veces ha ganado el desespero e insiste en querer cambiar de rumbo o rediseñar el panorama que he venido construyendo con esmero, mas aún cuando el deseo se hace mayor que el desespero según su intensidad, puede repercutir con mayor fuerza y aunque cueste tener todo bajo control no es imposible, nadie ha dicho que todo fuese fácil. ¿Cuánto tiempo podrá mantenerse en pie esta ciudad forjada con la misma paciencia tal cual se reciben los primeros pasos de un niño? Si antes de ser creada las puertas se mantuvieron cerradas por mucho tiempo, solo bastó con que tuviese una pequeña hendidura para que arrasara una avalancha y dejara surcos que cambiara todo los paradigmas.SM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario