miércoles, 25 de abril de 2012

"Difícil es, acostarse en las noches con la certeza de que aquel que un día deseó tenerte hoy desea olvidarte".
SM.

martes, 24 de abril de 2012

Utopía

Poco a poco construí una ciudad en utopía dentro de mi mente, donde puedo sentirlo a pesar de no tenerlo cerca. Puedo planear numerosos encuentros que más de uno se vendrá abajo; da igual, si los encuentros más importantes han sido planeados por el espíritu mucho antes que los cuerpos hayan tenido cualquier tipo de cercanía. Algunas veces ha ganado el desespero e insiste en querer cambiar de rumbo o rediseñar el panorama que he venido construyendo con esmero, mas aún cuando el deseo se hace mayor que el desespero según su intensidad, puede repercutir con mayor fuerza y aunque cueste tener todo bajo control no es imposible, nadie ha dicho que todo fuese fácil. ¿Cuánto tiempo podrá mantenerse en pie esta ciudad forjada con la misma paciencia tal cual se reciben los primeros pasos de un niño? Si antes de ser creada las puertas se mantuvieron cerradas por mucho tiempo, solo bastó con que tuviese una pequeña hendidura para que arrasara una avalancha y dejara surcos que cambiara todo los paradigmas.


SM.

jueves, 19 de abril de 2012

Cautas miradas.










Jamás olvidaría aquellos ojos pardos que pueden mirar más allá del interior de una persona. Esféricos ojos brillantes que me observan sin desigualdad todos los días. Ojos resquebrajados, miradas intermitentes, lanzadas con ímpetu en momentos de desasosiego e intranquilidad.
Son así los ojos del perro que te observan curioseantes, queriendo saber de ti más que cualquier otro, esperando de vuelta una mirada honesta y sincera, buscando profanar el silencio con un aullido poco entendible.
¿Qué podrá ver el perro a través de nuestro ser? A pesar de que pocas sean las veces que sepamos interpretar lo que nos quieren decir esas cautas miradas, siguen ahí fijas, consiguiendo reflejar la realidad entre tanta distorsión con infinita veracidad de aquello que ocultamos cada uno de nosotros.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=jRNad4hiFiw




SM.

miércoles, 4 de abril de 2012

Una noche más.

He aprendido a hacer de monólogo estos días, pues he venido haciendo chistes de la vida en las noches, a burlarme de mí mientras todos surcan en un mar abismado de sueños. Aprendí a hacer en papeles planes a futuro y lanzarlos como avioncitos por la ventana; ver como planean deslizándose con el viento de la madrugada, alisar las arrugas que quedan en mi cama por el constante movimiento y forcejeo de mis piernas y no poder por índole mantener los ojos cerrados, a gritar en voz baja y agudizar mis oídos para escuchar lo que hay detrás del silencio.  Bien se ha invertido mi horario. Sí, la complejidad es simplemente solo una conexión entre mi cuerpo y el reloj, donde con cada tintineo de aquella alarma mal programada se activan millones de neuronas, revolviendo cada parte de mi raciocinio.

SM.